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Campaña Asturiana Pola Soberanía Alimentaria: Agrocombustibles Non
Stop-Agrocombustibles

Estaya: Documentos

09/03/2008 GMT 1

¿SON BIO LOS AGROCARBURANTES?

necrocombustibles-non @ 00:30

  Sabemos que las reservas de petróleo se acaban y que el uso de energías extraídas de los combustibles fósiles ha recalentado a nuestro planeta. También sabemos que 900 millones de personas en el mundo pasan hambre física, pero tal  vez no sepamos que los “biocombustibles” agravan este problema, al usar como alimento para coches, los vegetales usados como alimento humano: soja, maíz, girasol, palma africana, trigo, cebada, remolacha, frutas, patatas y otras plantas.Hay mil millones de coches en el mundo, tantos como personas con hambre. Los combustibles cultivados, es decir los agrocarburantes, agravan esta injusticia y encima no resuelven el problema del cambio climático.

¿Por qué entonces las campañas que nos muestras a los agrocombustibles como solución?

  Porque el cambio climático también es fuente de ganancias. Las petroleras, la industria del automóvil y las multinacionales del agro, se están aliando para poner la tierra de los países empobrecidos a producir combustibles y de paso monopolizar la oferta mundial de alimentos. Afirman que de esa manera se reducirán los gases que causan el efecto invernadero. Estas empresas en el norte afirman que los agrocarburantes son parte de la solución al problema del agotamiento del petróleo, dejan ver que se pueden mantener los altos niveles de consumo de energía sin causar daño al medio ambiente, paliando el calentamiento del planeta.En el sur las mismas empresas venden la idea de que sembrar monocultivos para uso energético les trae desarrollo, reforestación y generación de empleo.

En ambos lados del mundo estas empresas mienten. Esconden que para sembrar agrocarburantes se talaron en los últimos 20 años los bosques de Indonesia, Malasia y países africanos, y que la deforestación de los agrocarburantes avanza por las selvas tropicales de Centro y Suramérica, ocasionando la pérdida de la biodiversidad y encareciendo el precio de los alimentos básicos. Una de las consecuencias más ocultas del negocio de los agrocarburantes es que su siembra se está imponiendo, literalmente, a sangre y fuego. En el sudeste asiático aniquilaron a los pueblos aborígenes. En América es igual. En Colombia las empresas que impulsan la siembra de palma africana, están usando el terror paramilitar financiado por los carteles de las drogas, para despoblar de afrocolombianos e indígenas los territorios de enorme biodiversidad en los que luego se van a sembrar miles de hectáreas para  agrocarburantes. A los afros e indios les imponen -en nombre del progreso- dejar de ser propietarios colectivos de los bosques y cambiar su modo de vida amigable con el entorno, para ser jornaleros en condiciones de semi-esclavos en las plantaciones de palma africana, o morirse. Lo toman, o se mueren… o se van, desplazados de sus regiones.

En Asturias empresas privadas  proyectan instalar  grandes plantas transformadoras de aceites vegetales provenientes de Colombia para hacer “biocombustibles”, sin miramientos por las consecuencias humanas y ambientales. En la zona del Vichada, cuenca del río Orinoco,  territorio controlado por jefes mafiosos y paramilitares, de donde traerán el aceite de palma para Asturias, hay tres pueblos indígenas  que serán exterminados por los “biocombustibles”: los piaroas, los guahibo y los sikuane. Es una amplia zona de bosque de galería con sus humedales que también desaparecerán.Los empresarios disfrazan a los agrocarburantes como “biocombustibles”, para limpiarles la cara. En realidad vienen manchados de los cadáveres de las selvas y de la sangre de los pueblos afros e indígenas de América y de otros sitios del mundo.
 Es antinatural que coman las máquinas y mueran de hambre las personas. Las soluciones al problema energético no pueden ser destruir más selva y hambrear a más gente.
 Son insostenibles los niveles de consumo de energía del norte.La muerte de la selva y de los aborígenes convierte a los agrocarburantes en “necro-combustibles”.Los agrocarburantes destruyen bosques y alimentos, agravan los problemas del calentamiento y del hambre globales.


¡¡¡ DEBATE PÚBLICO YA SOBRE LOS NECROCARBURANTES ¡¡¡ 

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28/02/2008 GMT 1

¿QUÉ ES EN REALIDAD EL "BIO"DIESEL?

necrocombustibles-non @ 04:27
El llamado biodiesel es un carburante que proviene de aceites o alcoholes obtenidos de plantas cultivadas.

Podríamos clasificarlo en tres tipos según su origen: el obtenido de aceites de plantas oleaginosas (soja, palma africana, etc.),  el obtenido de la destilación de azúcares de algunas plantas (cereales, caña de azúcar, etc.) y el obtenido del reciclado de aceites vegetales usados.

 

¿Biodiesel o agrocarburantes? 

  En realidad este carburante no debería llevar el apelativo bio puesto que induce a engaño. Su combustión es contaminante, su obtención industrial también y el cultivo de la plantas de origen no es orgánico o ecológico, por lo tanto no parece el nombre más adecuado. Su único merito es provenir de fuentes renovables, lo que es muy importante, pero no justifica el apelativo bio. La energía eléctrica proveniente de presas de agua se llama hidroeléctrica o eólica la que se genera en molinos de viento, pero en ningún caso se denomina bioelectricidad. Es más apropiado llamarlos agrocarburantes, tal y como los denomina La Vía Campesina.

El único caso donde el apelativo bio se podría justificar sería en los carburantes obtenidos del reciclado de aceites
 

¿No son ecológicos?

  Considerándolos como sustitutos del petróleo y por lo tanto usándolos a escala masiva no son ecológicos ya que provocan graves problemas medioambientales y ni siquiera su balance contaminante total (del cultivo al uso) es mejor que el de los combustibles fósiles.Dos estudios distintos publicados en la revista Science muestran que el cultivo de biocombustibles actualmente realizado para producir alternativas “verdes” a los combustibles fósiles basados en petróleo despiden más dióxido de carbono en el aire del que pueden absorber las plantas cultivadas.

“Todos los biocombustibles que utilizamos actualmente causan destrucción del hábitat natural, ya directa, ya indirectamente. La agricultura global está produciendo ya alimentos para seis millones de personas. La producción de biocombustibles basados en alimentos también requerirá que se destine aún más tierra a la agricultura”, dice Joe Fargioine, de la organización de EEUU para la conservación de los recursos naturales y director de uno de los estudios.

 

¿Qué problemas medioambientales originan?

 Desforestación por el uso de selvas y tierras vírgenes para su cultivo. La elevada necesidad de tierra para su cultivo está acelerando fuertemente la destrucción del Amazonas, la desaparición de las turberas en Indonesia y la desforestación en muchisimos lugares del planeta.Al ser un cultivo intensivo y no destinado al consumo humano el uso de pesticidas y fertilizantes de origen químico se incrementa.Se trata de plantaciones de monocultivos que reducen la biodiversidad.

Además uno de sus supuestos beneficios como la captura de CO2 por parte de las plantas cultivadas solo sería cierto si estas se cultivaran en desiertos o en lugares con muy escasa vegetación, ya que la vegetación primaria también absorve CO2  (casi siempre más que la de un monocultivo).

 

¿Tanques llenos barrigas vacias?

 "Vamos a alimentar vehículos y desnutrir personas. Hay 800 millones de vehículos automotores en el mundo. El mismo número de personas sobrevive en desnutrición crónica" (Frai Beto. Asesor de Lula)Es evidente que el incremento de la demanda va a originar un desplazamiento del cultivo de alimentos al cultivo energético por lo que las dificultades para alimentar a las personas van a ser mayores. Además esto tendrá mayor influencia en las zonas más desfavorecidas y en aquellas donde la tierra está en manos de grandes terratenientes que solo buscan el incremento de sus beneficios.El aumento de la demanda de algunos productos origina una fuerte subida de precios pero “los precios récord en todo el mundo de los alimentos golpean a los consumidores, pero contrariamente a lo que se podía esperar, no benefician a todos los productores. Los ganaderos están en crisis debido al aumento del precio de los piensos, los productores de cereal se enfrentan a agudos incrementos de los precios de los fertilizantes y los campesinos sin tierra y los trabajadores agrícolas no pueden darse el lujo de comprar alimentos. Los campesinos venden sus productos a un precio extremadamente bajo comparado con lo que los consumidores pagan” (Via Campesina).

¿Cuáles son las alternativas?

 La primera  y fundamental es la reducción del consumo energético. Ninguna medida encaminada a la sostenibilidad del planeta es creible sino pone en primer lugar esta reducción.Todos y todas debemos ser conscientes que tenemos que reducir nuestro consumo energético. Pero lejos de admitir una creciente culpabilización de los y las consumidoras, debemos acompañar nuestras medidas de ahorro con la exigencia a los gobiernos y las multinacionales para que cambién sus políticas energéticas.Apostar por la Soberanía Alimentaria entendida como el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos en su propio territorio y a la autosuficiencia alimentaria, conllevaría una drástica reducción del tráfico internacional de mercancías. Y lo mismo que se dice para los alimentos se puede decir para casi todos los productos, lo que evitaría el mayor consumo mundial de energía (y de paso algunos problemas como la deslocalización de las empresas, las bajadas de salarios o la inmigración forzada).

Después se podrían adoptar otras medidas como la diversificar la producción energética. Producidos a pequeña escala y con carácter local es donde los agrocombustibles adquieren realmente valor (como la eólica, la solar, etc)

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18/09/2007 GMT 1

LA PRIMERA PIEDRA EN EL MUSEL

necrocombustibles-non @ 13:28

  La Coordinadora Ecoloxista con el motivo de la primera piedra que se va poner este martes 18 septiembre del 2007 de la mayor planta de biodiesel del mundo en el Musel en el muelle de la Osa por parte de la empresa Natura-Energías Renovables SL del grupo Jiménez Belinchón.

  Queremos trasladar las importantes dudas que nos viene generando el proyecto y que ya trasladamos sin tener respuesta en los trámites ambientales que tan rápido ha resuelto el Principado;

  • En la planta todo lo previsto resulta claramente desproporcionado, los tanques con una capacidad de almacenamiento de 822.750 metros cúbicos, lo que resulta una cantidad importantísima para productos inflamables, con el riesgo correspondiente, en una zona muy humanizada como es ésa del Natahoyo y la Calzada. Uno de esos tanques es el de metanol altamente inflamable, no podemos olvidar que al lado hay 3 terminales petrolíferas todo en un radio de 500 metros.
  • El proceso utilizado es obsoleto, como es el lavado con agua acidulada. Esto supone que van a gastar mucha agua potable y van a generar muchos residuos y aguas residuales que todavía no sabemos que se va hacer con ellos, pero esta claro que una parte acabara en la bahía gijonesa.
  • Va aumentar la importante contaminación atmosférica de Gijón por la combustión de la térmica prevista.
  • Va aumentar la contaminación acústica de la zona urbana próxima, que ya supera la ordenanza municipal.
  • Va aumentar el transito de mercancías peligrosas con el transito del metanol, con lo que supone de riesgo en la Calzada.

     

  • Se debería contemplar el efecto acumulativo de todas las plantas de biodiesel que se pretenden situar en Asturias. Esta planta tiene una capacidad estimada de 500.000 tm/año, pero a pocos metros Duro Felguera va construir una de 120.000 tm/año. A esta gijonesa hay que sumar la prevista en Aviles de de 200.000 tm/año del grupo Daorje. Hay que recordar que ya hoy plantas mas pequeñas funcionando en Gijón y San Martín cada una con una capacidad de 5.000 tm/año, con todo Asturias sumaria una capacidad 830.000 toneladas de producción, eso sin olvidándonos de otros proyectos de los que se hablo mucho como fue el de Lena y Morcin y que no sabemos si se harán.
  • Esta cifra esta muy lejos del objetivo del tolerante Plan Energético Regional cuyo avance plantea un tope de producción de biocarburantes de 351.000 tep/año, algo falla o el Principado planifica mal o deja a las empresa hacer lo que les de la gana.
  • Si bien es cierto que el biodiesel es efectivo como sustituto del petróleo es falso la afirmación “al ser un sustitutivo del gasóleo A de automoción, ayuda a disminuir el grado de dependencia que existe del petróleo”. Falso porque estamos hablando que el abastecimiento de materias primas vendrá fundamentalmente de Sudamérica (el 98% del aceite de soja) y tal vez una parte del girasol. Esto no elimina dependencias, antes bien, las aumenta.
  • Nos preocupa el origen de los aceites que puedan venir, habría que acreditar que no han sido deforestadas en zona para dedicarlas más tarde a la agricultura. Que los aceites importados por las productoras de biodiesel no son de origen transgénico. Esto sería importante pues en el anteproyecto se afirma ya que el origen de la soja será Sudamérica, estando Argentina y Brasil entre los mayores productores mundiales de soja transgénica.
  • Convendría recordar además el supuesto compromiso del Gobierno Asturiano en la lucha contra los transgénicos, con la aprobación por parte de la Junta General en Mayo de 2005 la adscripción al foro comunitario “Agrupación de Regiones Libres de OGM (Organismos Genéticamente Modificados).
  • Por eso entendemos la sustitución de los carburantes tradicionales por los biocarburantes como una huida hacia delante, sin ningún tipo de planificación. Y demandamos de la administración una planificación de las políticas energéticas a todos los niveles, más allá de porcentajes con distintos horizontes temporales.

Coordinadora Ecoloxista d’Asturies

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16/04/2007 GMT 1

NECROCOMBUSTIBLES

necrocombustibles-non @ 04:00

"Vamos a alimentar vehículos y desnutrir personas. Hay 800 millones de vehículos automotores en el mundo. El mismo número de personas sobrevive en desnutrición crónica"(Frei Betto). Los precios de los alimentos ya suben en ritmo acelerado en Europa, en China, en la India y en USA. La agroflación – la inflación de los productos agrícolas – debe llegar, este año, a un 4% en USA, comparada al aumento del 2,5% en 2006. Allá, como el maíz está casi todo destinado a la producción de etanol, el precio del pollo subió un 30% en los últimos 12 meses. Y la leche debe subir un 14% este año. En Europa, la mantequilla ya está un 40% más cara. En México, hubo movilización popular contra el aumento del 60% en el precio de las tortillas, hechas de maíz.

AGROCOMBUSTIBLE ASTURIANO, PERJUICIO COLOMBIANO

El Ayuntamiento de Gijón será socio de la empresa Ingemas en la planta de biodiesel que se construirá en el muelle de El Musel en Gijón para procesar aceite de oleaginosas como la palma africana que sembrará en territorios del departamento del Vichada, Colombia.


Este proyecto genera muchas y delicadas inquietudes:

1. LA RESPONSABILIDAD ASTURIANA.

  La empresa Ingemas, ganadora del concurso para construir y explotar la planta de biodiesel de Gijón es en un 98,98% de capital suizo, los socios del Ayuntamiento serán inversionistas extranjeros que actúan en el mercado de la economía financiera especulativa lo que genera incertidumbre sobre el futuro de la inversión pública que se canalice través de Ingemas e Iberastur.

  La enorme distancia para el traslado de las semillas de las que se extrae el aceite hará más costoso ambientalmente el proyecto pues se traerán desde la plantación hasta Puerto Carreño en Colombia, de allí a través del río Orinoco hasta Puerto Ordaz en Venezuela, y de ahí por mar hasta El Musel, para su distribución por Europa.


No basta con cumplir las condiciones medio ambientales en Asturias porque las responsabilidades con el medio ambiente son globales y obligan a preguntárselo. No se puede resolver el problema de sustituir los combustibles fósiles en el norte, creando un problema mayor destruyendo los bosques húmedos tropicales que oxigenan el planeta desde el sur. Hay estimaciones que muestran que generar energía a partir de cultivos requiere más energía fósil que la energía que producen, y no reducen sustancialmente las emisiones de gases con efecto invernadero cuando se incluyen todos los factores en los cálculos. Más aún, causan irreparables daños a los suelos y al medio ambiente.

2.- POSIBLES IMPACTOS AMBIENTALES EN COLOMBIA

La decisión de la Unión Europea de impulsar los biocombustibles como sustitutos del petróleo compromete ecosistemas valiosos y enormes extensiones de tierras fértiles de varios países empobrecidos del mundo donde se debería plantar alimentos y preservar la biodiversidad del planeta. Para el caso del proyecto no se conocen los estudios sobre el impacto ambiental de la siembra masiva de palma africana u otras oleaginosas en el territorio del Vichada, pero se sabe que los suelos de la altillanura no son aptos para explotaciones intensivas debido a que son suelos en formación con altos de aluminio lo que requiere mucho fertilizante para estabilizarlos; lo que habría que hacer es proteger el suelo, no pensar en arbóreas para construirlo. No se ha hecho el primer estudio sobre densidad de siembra en la altillanura, falta mucha investigación.Las plantaciones masivas de palma u otras oleaginosas, no son bosques, son ecosistemas uniformes, desiertos verdes que sustituyen los ecosistemas naturales y su biodiversidad, haciendo decrecer la producción de agua, modificando la estructura y la composición de los suelos, alterando la abundancia y la composición de especies de flora y fauna que son parte del sustento de la población nativa.

3-. IMPACTO EN LAS COMUNIDADES LOCALES

  La situación de derechos humanos es el Vichada ya es critica porque el desplazamiento forzado de la población empezó hace 30 años durante los cuales los paramilitares han “limpiado” de campesinos las riberas del río Meta. Los indígenas de los pueblos Guahíbo, Sikuane, Piaroa y otros que habitan región, están sometidos por los paramilitares, tienen sus organizaciones propias y hasta la fecha el gobierno colombiano no les ha hecho la consulta previa obligatoria en relación con el proyecto como lo exige la Ley y el Convenio 169 de la OIT. Esta sería una oportunidad para que se expresaran, no digamos que con libertad, pero al menos con alguna posibilidad al respecto.

  Ya hay graves antecedentes en los que empresarios palmeros colombianos han usado el terror desatado por los grupos paramilitares para usurpar los territorios de las comunidades afro colombianas y sembrar palma africana causando el desplazamiento forzado de las poblaciones y un enorme impacto ambiental ligado estrechamente a las violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos.

  En Colombia, entre cuatro y seis millones de hectáreas de los desplazados se encuentran actualmente en manos de los grupos paramilitares, desalojadas a sangre y fuego. Incluso el Procurador de la Nación ordenó una “protección efectiva de los territorios que ya han sido ubicados como de explotación ilegal de madera y siembra extensiva de palma aceitera”. Sin embargo, el gobierno de Alvaro Uribe incumple todas sus obligaciones, incluso las adquiridas en la última Audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que las empresas como URAPALMA cesen sus actuaciones de siembra de palma aceitera de forma ilegal y con la ayuda de la protección armada perimetral y concéntrica de la Brigada XVII del Ejército Nacional y de civiles armados.

  Políticamente el proyecto se ha enmarcado dentro de los planes de reinserción de los grupos paramilitares y de subordinación de los campesinos desplazados a los paramilitares reinsertados. Desplazados convertidos en obreros de un megaproyecto y controlados por reinsertados paramilitares que harían el control militar de los trabajadores, de los indígenas, de la región y de la sensible frontera con Venezuela.

  La compañía Ingemas informó que se asoció con Agroforestal de Colombia para desarrollar en una franja de 90.000 hectáreas fronteriza con Venezuela el cultivo de oleaginosas con autorización del gobierno colombiano que consideró el proyecto de interés nacional porque crearía 6.000 puestos de trabajo y otorgó la concesión de 90.000 hectáreas por un periodo de 80 años pudiendo pasar a titularidad de la empresa que las explota. Antes de ese plazo estará ejecutado el Plan de Interconexión de los ríos de Suramérica y estos suelos se valorizarán espectacularmente, razón por la que los pueblos de los márgenes del río Meta vienen siendo desplazados por la violencia paramilitar de sus propiedades.

  Este proyecto en el que intervendrá dinero público de los Ayuntamientos de Gijón y Avilés viene a reforzar la estrategia de dominación territorial del proyecto político de la extrema derecha colombiana, responsable de crímenes de lesa humanidad, del expolio violento de cinco millones de hectáreas de tierras a los campesinos y de la devastación de decenas de miles de hectáreas de bosque húmedo tropical.

  Esta información ha sido trasladada a las Autoridades Asturianas por los colectivos:

Ecologistas en Acción, Coordinadora Ecoloxista Asturiana, Soldepaz.Pachakuti, Picu Rabicu, Cambalache, L'Arcu la Vieya, ACSUR-Las Segovias.

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27/02/2007 GMT 1

LOS BIOCOMBUSTIBLES: FALSAS SOLUCIONES QUE AHONDAN LOS PROBLEMAS

necrocombustibles-non @ 10:27


Los biocombustibles irrumpen en el mundo (rompiendo, arrollando…).

(Queremos) soberanía alimentaria, no biocombustibles.

Gasolina contra alimentos.

  La UE se ha comprometido[1][1] a la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero (CO2). Para ello ha tomado medidas de política energética que promueven un aumento significativo del uso de biocombustibles en el transporte, desarrollando una intensa campaña publicitaria para presentar los biocombustibles como alternativas  ambientalmente sostenibles que ayudarían a combatir el cambio climático.

Las organizaciones y colectivos sociales abajo firmantes, ante los proyectos de   producción a gran escala de los biocombustibles para así “intentar satisfacer sustentablemente” el consumo desmedido de gasolina  y gasoil con destino al transporte, y contribuir  con ello a la mitigación del cambio climático, manifestamos públicamente nuestras resistencias a la importación de la materia prima para la producción de biocombustibles y a la importación de biocombustibles producidos en los países del sur.

La UE, en su reciente plan energético, promueve el uso de biocombustibles[2][2] para el transporte y la producción de energía, sin priorizar la reducción del consumo ni la mejora de la eficiencia energética. Implica la mezcla[3][3] con la gasolina y con el  gasoil del bioetanol y del biodiesel respectivamente, obtenidos estos de la caña de azúcar, remolacha y cereales (maíz principalmente), palma aceitera y semillas oleaginosas (soja, girasol,..). Alcanzar los umbrales de sustitución señalados significará una demanda masiva de biocombustibles que la UE no podrá producir[4][4]. Por ello, gran parte de la materia prima necesaria para la producción del biocombustible provendrá de monocultivos de los países del sur, causa de despoblamiento rural y deforestación y engranándose su producción en el modelo agroindustrial que sienta sus bases en un productivismo sin límites.

Ello tendrá consecuencias medioambientales y sociales que no se están teniendo en cuenta a la hora de adoptar estas  estratégicas decisiones. Entre ellas, señalamos las siguientes:

Su modelo de producción se basa en el uso de grandes cantidades de fertilizantes y pesticidas, requiere de considerables extensiones de tierra, alta mecanización, aportes externos de capital que deben ser reembolsados, además de propiciar la completa subordinación de las comunidades locales campesinas e indígenas a los intereses económicos de las corporaciones energéticas y agroindustriales.

La expansión de las fronteras agrícolas que su producción conlleva –nuevas roturaciones de superficies de cultivo- implican deforestaciones, contaminación y degradación de suelos, contaminación y agotamiento de acuíferos y erosión - pérdida de la diversidad genética (biodiversidad).

La utilización en su cultivo de semillas transgénicas[5][5] y el uso abusivo de agua, herbicidas y demás agrotóxicos, afecta  significativamente a la salud humana y animal.

La pérdida por los campesinos del control sobre la producción, dependiendo permanentemente de tecnologías e insumos externos al territorio donde se producen.

Más conflictos por la tierra[6][6] necesaria para su producción, más desempleo, el empobrecimiento y desalojo de la población rural y el consecuente  desplazamiento de los campesinos empobrecidos a las periferias  de las grandes ciudades (migración de la población rural).

El aumento de los precios  de los alimentos (¡la etanoinflación de México!) y reducción de la soberanía alimentaria.

La construcción de infraestructuras (represas, hidrovías, puertos y carreteras) orientadas a facilitar la exportación de las materias primas (no así el desarrollo endógeno) con los consiguientes impactos sobre el medio ambiente.

La reducción de la superficie agrícola dedicada a la producción de alimentos, socavando la soberanía y la seguridad alimentaria local e internacional y provocando escasez de alimentos.

Estas consecuencias o no son tenidas en cuenta o son subestimadas por los políticos y burócratas de la UE (Bruselas) cuando diseñan, a instancias de las grandes corporaciones de la energía y el agrobussines, las políticas que  promueven la importación masiva de biocombustibles de los países del Sur.

Cínicamente, la UE proclama que la producción de biocombustibles promoverá el desarrollo rural, creando ingresos y empleos  para los campesinos en los países productores.

Los biocombustibles producidos a partir de los (mono) cultivos energéticos son presentados  ante la sociedad como la alternativa energética renovable que reducirá las emisiones de CO2, que aminorará la factura del petróleo y que a su vez generará desarrollo y empleos, especialmente en las zonas rurales. Sin embargo, los cultivos energéticos tal y como se contempla su producción e industrialización son una nueva falacia, utilizando el discurso medioambiental  para seguir  perpetuando el modelo desarrollista[7][7] que tantos quebraderos  de cabeza esta creando en la sociedad, especialmente a los personas que mas lo sufren, las dos terceras partes de la humanidad.

En Asturias también tenemos nuestra cuota de responsabilidad en detener esta grave amenaza que avanza rápidamente, impulsada, más que por representar una alternativa sostenible al desmesurado consumo de petróleo (energías fósiles), por ser un negocio y estar basada en la expoliación de las materias primas y explotación-destrucción de territorios ajenos.

En Asturias son 3 las plantas de producción de biocombustibles (modelo monocultivos agroenergéticos) que están en fase de proyecto-estudio[8], sumando una producción prevista acumulada de más de medio millón de toneladas de biodiesel al año. Además, el puerto de El Musel[9] servirá de entrada para decenas de miles de toneladas anuales de cereales que se destinaran a la producción de bioetanol (Abengoa en Salamanca).

Señalar que las plantas proyectadas para ser ubicadas en Asturias necesitarán, ellas solas, para abastecerse, del equivalente (en otros territorios…..) de toda la superficie agrícola útil de Asturias plantada de monocultivos “energéticos”.

Su instalación requiere de autorizaciones previas, evaluaciones de su impacto ambiental y, ¡como no!, de ayudas directas con presupuestos públicos. ¿Es apoyar la instalación de esas plantas de producción de biodiesel  la opción más conveniente para reorientar la producción de combustibles-energía hacia modelos sustentables y universalizables (no excluyentes)? No tenemos una respuesta favorable y por ello demandamos a las autoridades asturianas (gobierno regional, gobiernos locales) con competencia en la materia y gestoras de presupuestos públicos que adopten una moratoria sobre su instalación mientras no se revise, teniendo en cuenta los impactos sociales, mediambientales, territoriales y humanos señalados, las directrices energéticas guiadas por la reducción del consumo y la eficiencia energética.

Y es por ello que exigimos la abolición de los objetivos obligatorios establecidos por la UE para los biocombustibles y cambios en los objetivos para reducir el consumo de energía y promover fuentes genuinas de energía sustentable en la UE, así como la derogación de las ayudas públicas[10][8] al fomento de los monocultivos industriales para la producción de biocombustibles y la supresión inmediata de todos los subsidios y otras formas de apoyo desigual a la importación y exportación de biocombustibles.

Por el contrario, los esfuerzos deberían centrase  en una reducción drástica del consumo energético y en el apoyo a energías renovables verdaderamente sustentable.

Las políticas de promoción de los biocombustibles no se plantean cambiar el modelo de producción insostenible de energía destinada a un consumo insostenible y no harán más que agregar nuevos problemas y profundizar los ya existentes. Su peor pecado es que se disfrazan de solución[11][9].

La solución al problema del cambio climático generado por los países del Norte no puede pasar por la creación de nuevos problemas, tanto en el Norte como en el Sur.  La UE tiene la responsabilidad de buscar soluciones que no agraven la ya dramática situación social y ambiental en que viven las dos terceras partes de la humanidad. Dicho de otra manera: el capitalismo contra el planeta.



[1][1]         Protocolo de Kioto.

[2][2]         Aclaramos que los biocombustibles en sí no son el problema. Es más, dentro de un enfoque social y ambientalmente adecuado pueden servir para satisfacer parte de las necesidades energéticas de nuestros países y en particular de las comunidades locales. El problema central es el modelo en el que se los pretende implementar, caracterizado por la gran escala, el monocultivo, el uso masivo de insumos externos, la utilización de transgenicos, la mecanización  y su exportación para alimentar el consumo desmedido de energía que se realiza en el Norte.

[3][3]         La UE se ha fijado como objetivo que el 5,75% de la energía utilizada en el transporte en el 2010 y el 12,5% en el 2020 proceda de los biocombustibles obtenidos a partir de cultivos energéticos. Un objetivo, que incluye el anterior de los biocombustibles, es alcanzar en el 2020 el 20% de las energías renovables como suministro energético.

[4][4]       Es inviable que la UE logre ser autosuficiente en la producción de biocombustibles a partir de la producciones  nacional de cultivos energéticos por lo que es casi seguro que lo haga a costa de las tierras de las que depende la soberanía alimentaria de los países del Sur. La OCDE  calcula que alcanzar dichos objetivos de sustitución de “petróleo por biocombustibles” con la producción interior  -cultivos en la UE-  requiere que el 70% de la superficie cultivada de la UE se dedique a dichas finalidades. Siendo inviable para la UE emplear semejante cantidad  de tierra para la producción de la materia prima, recurrirá a su importación. Las multinacionales del petróleo (Repsol, Total, British Petroleum, Petrobras, Shell, etc.)  y de los agronegocios (Cargill, Bunge, Monsanto, Syngente, etc.) apoyan e impulsan fuertemente estas políticas.

[5][5]       Ya están generalizadas las de soja y maíz. En Brasil se plantea introducir en el mercado variedades transgénicas de caña de azúcar, principal cultivo-fuente de biocombustible etanol en dicho país.

[6][6]       Las plantaciones de la palma aceitera  se expanden a expensas de las selvas y territorios de poblaciones indígenas y otras comunidades tradicionales de Colombia, Ecuador, Indonesia y otros países, crecientemente orientados a la producción de biodiesel para satisfacer “a buen precio” las necesidades de consumo energético de los países del Norte.

[7][7]     El crecimiento ilimitado de la economía no es compatible con el equilibrio ecológico y mucho menos con el progreso social.  El modelo de crecimiento ilimitado, uno de sus pilares principales es el consumo creciente y despilfarrador de energías fósiles –y por ello no renovables, limitadas, escasas-,  genera desigualdades sociales y deterioros medioambientales.

[8] El grupo Jiménez Belinchon en el Musel-Gijón.   Duro Felguera en La Figar-El Museo-Gijon y el grupo Daniel Alonso junto al  puerto de Avilés. Su entrada en funcionamiento se prevé para el año 2009.

[9] El Musel “compite” con mucha dificultad (infraestructuras inadecuadas para el almacenamiento de granos y materias primas alimentarias) con los demás puertos de la vertiente atlántica (Bilbao, Santander, La Coruña, Vigo,..)  en el abastecimiento de materias primas (cereales forrajeros, torta y habas de soja, etc) a la potente industria de fabricación de piensos compuestos para la alimentación animal. En España  se importaron aproximadamente 9 millones de toneladas de cereales y 7 millones de turtos+ habas de soja en el año 2003. Los proyectos de producción de biocombustibles a partir de materias primas de importación profundizarían  los modelos agroexportadores de materias primas del sur al norte.

[10][8]   La UE fomenta los cultivos energéticos mediante una ayuda a tanto alzado de 45 €/ha. Esta ayuda está actualmente limitada a 1.500.000 ha para toda la Unión. Esta superficie no se ha alcanzado hasta ahora, sin embargo, la Comisión Europea ha previsto aumentarla a 2 millones de ha debido a la ampliación de esta ayuda a los nuevos Estados Miembros. Esta ayuda está supeditada a que el agricultor firme un contrato con la empresa que se responsabilice de la transformación del producto en biocarburante y a la entrega del producto a la misma. Los contratos estipulan el precio acordado y en algunos casos pueden incluir cláusulas de revisión en función de diversos factores, como el precio del petróleo.

[11][9]      Informe del MWR (Movimiento Mundial por los Bosques).

Cambalache. Picu Rabicu. Arcu La Vieya. Ecologistas en Acción. Coordinadora Ecoloxista d´Asturies, Acsur-Las Segovias. Soldepaz.Pachakuti. COSAL.

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31/01/2007 GMT 1

PLANTAS DE BIODIESEL EN ASTURIAS, DUDAS DE LA COORDINADORA ECOLOXISTA

necrocombustibles-non @ 13:17

  La Coordinadora Ecoloxista ante el elevado numero de proyectos de Planta de Producción de Biodiesel en Asturias que de momento son:

  • Planta de 250.000 toneladas al año en el Musel de Jiménez Belinchon
  • Planta de 63.000 toneladas al año en el Musel de Duro Felguera
  • Planta proyectada en Riosa
  • Planta proyectada en Lena por Ingeme
  • Dos Planta en Avilés

  Ante la posible instalación de estas que se suman a los existentes en San Martín y Gijón, queremos trasladar las importantes dudas que nos genera estos proyectos, porque desconocemos la trazabilidad y origen de los aceites con que se van alimentar, sospechando su origen transgénico, a partir de colza, maíz, palma, etc.

  • Si bien es cierto que el biodiesel es efectivo como sustituto del petróleo es falso la afirmación “al ser un sustitutivo del gasóleo A de automoción, ayuda a disminuir el grado de dependencia que existe del petróleo”. Falso porque estamos hablando que el abastecimiento de materias primas vendrá fundamentalmente de Sudamérica (el 98% del aceite de soja) y tal vez una parte del girasol. Esto no elimina dependencias, antes bien, las aumenta.

  • Nos preocupa el origen de los aceites que puedan venir, habría que acreditar que no han sido deforestadas en zona para dedicarlas más tarde a la agricultura. Que los aceites importados por las productoras de biodiesel no son de origen transgénico. Esto sería importante pues en el anteproyecto se afirma ya que el origen de la soja será Sudamérica, estando Argentina y Brasil entre los mayores productores mundiales de soja transgénica.

  Convendría recordar además el compromiso del Gobierno Asturiano en la lucha contra los transgénicos, con la aprobación por parte de la Junta General en Mayo de 2005 la adscripción al foro comunitario “Agrupación de Regiones Libres de OGM (Organismos Genéticamente Modificados).

  Ya hay estudios que muestran que los cultivos industriales de biocombustibles plantean muchos problemas. Brian Tokar, del Instituto de Ecología Social de Vermont, Estados Unidos, da cuenta de dos análisis recientes de las universidades de Cornell y de Minnesota que muestran que el ciclo completo de la producción de biocombustibles deja un saldo ambientalmente destructivo. Dado que el procesamiento de estos cultivos requiere una cantidad significativa de energía el aporte final de energía es muy limitado.

  Aunque los biocombustibles sustituyan en algún porcentaje el uso de petróleo, se necesitan grandes áreas de producción agrícola industrial intensiva, incrementando el uso de agrotóxicos que erosionan y contaminan suelo y agua, además de disputar esas áreas a la producción de alimentos. Según el investigador Lester Brown (citado por Tokar), "ahora son los autos, no la gente, los que demandan la producción anual de cereales.

  La multinacionales de los transgénicos Syngenta trabaja en colaboración con Diversa Corporation para desarrollar un maíz que produce por sí mismo una enzima que lo convierte en etanol, la cual proviene de una bacteria extremófila que soporta altas temperaturas, tomada de la colección de bacterias que esa empresa ha recolectado en varios países del mundo. Diversa tiene una colaboración similar con Dupont, que a través de su subsidiaria Pioneer Hi-Bred desarrolla un maíz con mayor contenido de almidón y celulosa. Para ello están usando una enzima que proviene de una bacteria manipulada (Zymomonas mobilis), la cual se encuentra en forma natural en el agave. En ambos casos, la manipulación genética compromete el uso del maíz como cultivo alimentario, agregando riesgos a los casos de contaminación que pudieran ocurrir. Además estas explotaciones llevan unidas muchas veces; expulsión de poblaciones locales, paramilitares, destrucción de poblados y culturas indígenas, etc.

  • Si nos parece interesante apoyar a empresa que priman el reciclaje de aceites de consumo usados, que además está usando tecnología asturiana, que genera puestos de trabajo en la región y que está dando salida a un residuo, dándole un importante valor añadido y sirviendo de ejemplo a otras empresas más allá de nuestras fronteras. Nos estamos refiriendo a Bionorte ubicada en Sotrondio que utiliza solamente aceite vegetal usado como materia prima con una capacidad de 5.000 toneladas al año.

  Por eso solicitamos cautela y que no se vea esta tecnología como un regalo que solucionará los problemas de emisiones contaminantes y de concentraciones altísimas de CO2 en la atmósfera. Esta tecnología funcionaría a muy baja escala, pero en el momento que se expande deja de ser efectiva y los problemas que acarrea son, nos atrevemos a decir, PEORES, que los que trata de solucionar. Los cultivos industriales acarrean una pérdida de biodiversidad y de terreno productivo que sí que no tiene vuelta atrás. Cuando se deforestan grandes extensiones de bosques primarios y secundarios, se elimina el efecto beneficioso de disminuir las emisiones de CO2, ya que al tiempo se están eliminando, por otro lado, bosques que absorben CO2 incluso en mayor cantidad que la que se deja de emitir.

  Por eso entendemos la sustitución de los carburantes tradicionales por los biocarburantes como una huida hacia delante, sin ningún tipo de planificación. Y demandamos de la administración una planificación de las políticas energéticas a todos los niveles, más allá de porcentajes con distintos horizontes temporales.

Coordinadora Ecoloxista d’Asturies

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