Las soluciones al problema energético no pueden ser destruir más selva y hambrear a más gente.
Son insostenibles los niveles de consumo de energía del norte.
La muerte de la selva y de los aborígenes convierte a los agrocarburantes en “NECROCOMBUSTIBLES”.
Los agrocarburantes destruyen bosques y alimentos, agravan los problemas del calentamiento y del hambre globales.
Es antinatural que coman las máquinas y mueran de hambre las personas. . . .
"Cabe aclarar finalmente, que los biocombustibles en sí no son el problema. Es más, dentro de un enfoque social y ambientalmente adecuado pueden servir para satisfacer parte de las necesidades energéticas de nuestros países y en particular de las comunidades locales. El problema central es el modelo en el que se los pretende implementar, caracterizado por la gran escala, el monocultivo, el uso masivo de insumos externos, la utilización de transgénicos, la mecanización y su exportación para alimentar el consumo desmedido de energía que se realiza en el Norte".(wrm.org.uy)